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Religión y Dioses Olmecas

Lo sagrado para los olmecas

Las montañas, las cuevas, los ríos, los animales y los fenómenos naturales eran obras de los dioses para los olmecas, a los que adoraban y brindaban tributos y sacrificios.

Dios jaguar olmeca

La religión y los dioses olmecas es un universo de adoración a la tierra y sus obras. Lo mitológico para los olmecas tenía relación con sus modos de vida: La cosecha, la agricultura, las guerras, el agua y períodos de inundación y sequía.

La religión era politeista y dominaba toda la tradición y cultura olmeca. Los gobernantes olmecas eran una representación de los dioses y su elección o sustitución respondía a la interpretación que los sacerdotes hicieran sobre si estaba o no cumpliendo con los preceptos de los dioses.

Dioses olmecas

El jaguar era el principal Dios olmeca. Las obras olmecas reflejan esta adoración al animal, cuya piel vestían guerrerros y gobernantes. Sin embargo, se desconoce muchos dioses olmecas ya que la mayoría han sido interpretados a través de las pinturas y esculturas dejadas por los olmecas.

Otros dioses como EkChuah o dios de la guerra y el cacao, atribuido a los mayas pudo ser un dios olmeca, ya que esta civilización fue la primera en cultivar y gozar d elas propiedad del cacao.

Dios Jaguar

La principal figura mitológica para los olmecas. El jaguar era el más adorado de los dioses ya que los olmecas creían que eran descendientes directos del jaguar, sobre todo, nobles y guerreros.

Sus atributos de fuerza, velocidad, misterio fueron adoptados por los gobernantes olmecas. Se creían que era un dios de inframundo, vinculado a la noche, al origen del mundo y a la naturaleza.

Al jaguar, el máximo depredador de América, se le rendía tributos y sacrificios. Era tan temido como adorado y los hombres le dejaban ofrendas como collares, miniaturas, hachas y otras prendas en los templos olmecas.

Hombre-Jaguar

hombre jaguar

La criatura imposible del hombre-jaguar estuvo presente en la mitología olmeca. De acuerdo a los mitos y leyendas que han logrado establecer estudio etnograficos, los olmecas creían que el hombre jaguar era una representación sobrenatural. Guerrero de guerreros.

Creían que el hombre jaguar nació de la unión de un jaguar con una mujer. Se reproducían en esculturas y estatuillas como un híbrido con rasgos de jaguar, boca ancha, ojos rasgados.

Los chamanes creían en la transformación de apariencia entre los cazadores y guerreros y los jaguares. Es de las primeras representaciones felinas que luego marcara toda la cultura indígena de mesoamérica.

Serpiente emplumada

serpiente emplumada

Nació en el período olmeca. Este mito de la serpiente emplumada, sin embargo, vio luego su transformación con las posteriores civilizaciones: Maya, Aztecas y Mexicas.

En una piedra en el easentamiento de la venta quedó retratada una serpiente roja con plumas verdes en su cabeza. Quetzalcóatl como fue bautizada por los aztecas, es una deidad del agua.

Se le atribuía la capacidad de hacer crecer o disminuir las aguas y cobró con el tiempo gran envergadura en rituales y protector de los gobernantes. A la serpiente emplumada se le relacionaba con la fertilidad, la vida, el agua el viento.

Espiritu de la lluvia

El dios de la lluvia fue crucial en la cultura olmeca. La importancia que para el pueblo significaba la existencia o no de lluvia para los cultivos de maíz y la expansión de las cosechas dio origen a este mito.

No debe extrañarnos que los olmecas tuvieran un dios de la lluvia tomando en cuenta la importancia de la lluvia para la vida diaria de la tribu, estabñcida en una zona pantanosa y rodeada de mares y ríos.

El dios de la lluvia estaba representado como un hombre con rasgos felinos, colmillos y grandes labios y cuerpo de niño con manoplas en las manos. La mitología olmeca hablaba también de un niño en brazos de una mujer que dominaba el reino de las aguas.

Hombre de la cosecha

La mitología mesoaméricana habla no propiamente de un dios, sino de un mártir o héroe que sacrificó su vida para que abundará la cosecha. El sacrificio, en la cosmovisión olmeca, era considerado un acto tan poderoso que podía calmar la furia de los dioses y recibir sus favores.

Ek Chuah o Dios de la Guerra

Era el dios del cacao, de los mercaderes y de la guerra. Fue asimilado por la cultura maya.